Santísima Virgen María, deseando reparar los ultrajes sufridos por tu Inmaculado Corazón, venimos este 1er Sábado de mes para ofrecerte esta comunión y nuestras humildes oraciones. En Fátima instituiste esta gran devoción para toda la Iglesia y le diste un poder excepcional, aunque el esfuerzo que nos pides es en realidad tan pequeño. Aquí vemos la dulzura y el amor de una Madre. Recibe, pues, esta humilde reparación desde lo más profundo del corazón de nuestros hijos. Que te ayude a consolarte de las ofensas de que te acusan los hombres de nuestro tiempo.
A cambio, ten piedad de tus hijos que están siendo aplastados por Satanás y sus ejércitos que dominan el mundo. Sabemos que nuestros simples medios humanos no pueden vencer a estos poderes del infierno. Por nuestro acto de obediencia a la voluntad divina, venimos hoy a pedir tu intervención milagrosa prometida en Fátima: "Al final triunfará mi Corazón Inmaculado". y reconocer solemnemente que es tu Corazón Inmaculado el que pronto nos salvará, dándole nuestra total gratitud.
Oh Reina del Cielo y de la Tierra, Mediadora de todas las gracias, por intercesión de tu Corazón Inmaculado, eleva ahora a Dios nuestra oración de reparación enseñada por el ángel de Fátima: "...". Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Santo Espíritu Te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.